viernes, 30 de julio de 2010

Descubren el arrecife de coral de aguas frías más grande del mundo


Tras varios meses de estudio después de realizar con el buque oceanográfico Vizconde de Eza de la Secretaría General del Mar diversas investigaciones en la zona, el IEO ha confirmado que se trata del arrecife de corales de aguas frías más grande del mundo conocido hasta la fecha.

La estructura arrecifal identificada se extiende a 500 metros de profundidad paralela al borde de la plataforma y está limitada al este y oeste por dos canales paralelos a ella de unos 50 metros de profundidad. El arrecife está cortado claramente por los cañones, por lo que se supone que su génesis es anterior al desarrollo de éstos, según el IEO.

Las muestras recogidas en ocho arrastres realizados con draga de roca ponen de manifiesto que se trata de un arrecife coralígeno que parece constituido por corales muertos pertenecientes a varias especies, entre ellas 'Lophelia pertusa', excepto en la zona sur, donde se recogieron 400 gramos de corales vivos en una muestra de unos 60 kilogramos de coral.

Cuanto más al norte, los corales muestran un grado mayor de deterioro e incluso fosilización, habiéndose recuperado incluso algunos pequeños bloques de conglomerados casi litificados. Esto ha llevado a los investigadores a pensar que el origen de la barrera pueda corresponder a un periodo de aguas más frías y limpias, con un nivel del mar más bajo, y que esta se hubiese visto afectada posteriormente por los cambios del nivel del mar, las temperaturas y las avalanchas de fangos.

Además se ha apreciado que en las zonas donde no aflora las características geomorfológicas del fondo indican el desarrollo de deslizamientos de las laderas del talud que han debido de sepultarlo.

El estudio de esta gigantesca bioconstrucción se completará durante la próxima campaña multidisciplinar 'Maurit-1011', que el IEO llevará a cabo el próximo mes de noviembre en el marco del proyecto Ecoafrik, en la que está prevista la utilización de otras técnicas geofísicas y técnicas de imagen.

Vía: Ecoticias

domingo, 25 de julio de 2010

Google continúa comprando producción eólica


Google ha vuelto a ser noticia en el ámbito de las energías renovables, donde está bastante activa desde que anunciara el plan Google Energía Limpia 2030 hace algo menos de dos años. En esta ocasión, se ha anunciado la firma de un acuerdo entre Google y NextEra Energy según el cual la compañía de Mountain View comprará producción de energía eólica a Nextera durante los próximos 20 años. Podemos leer la nota de prensa en la web de Nextera.


El anuncio de compra de energía eólica a NextEra Energy, proveniente de sus instalaciones en Iowa, se suma a los ya anunciados por Google anteriormente, según los cuales ya comprarían producción a dos parques eólicos en Dakota del Norte y también en Finlandia, configurando parte de la apuesta de la compañía en sus esfuerzos por potenciar el uso de energía renovable para hacer funcionar sus centros de datos.


En palabras de Urs Hölzle, vicepresidente de operaciones de Google, «al comprometernos a comprar toda esta energía durante este largo periodo, estamos dando al promotor del parque eólico la seguridad financiera para la construcción de otros proyectos de energía propia».

Vía: Ecoperiodico

jueves, 22 de julio de 2010

Holanda estudia implantar etiqueta CO2 en los alimentos


Holanda está estudiando la implantación de un sistema que permita etiquetar los productos alimentarios en función de las emisiones de CO2 derivadas de todo su ciclo de vida, desde su cultivo hasta su consumo, pasando por el transporte, almacenamiento, conservación y preparación. Además, se pretende incluir otro tipo de conceptos relacionados con los principios de la sostenibilidad, como por ejemplo el bienestar animal.

En los Países Bajos, el 30% del total de emisiones de CO2 se debe al sector de la alimentación. Para conseguir una reducción de estas emisiones es necesario que el consumidor cuente con referencias acerca del balance CO2 de los productos que encuentra en el mercado, para poder realizar sus compras de una forma más responsable.

El etiquetado medioambiental posibilitaría conocer la cantidad de emisiones de CO2 que genera la producción, transporte hacia el comercio, conservación e incluso la preparación para el consumo de un producto. Estos datos permitirían evaluar el impacto del consumo de alimentos sobre el calentamiento global y ayudaría a los consumidores que así lo deseen a realizar sus compras de una forma más razonada.

Según el centro holandés de nutrición (Voedingscentrum), los productos de mayor impacto medioambiental son los que se adquieren fuera de temporada, especialmente frutas y verduras. En 2009 se introdujo un sistema para llevar a cabo la medición del impacto de un menú del día que tiene en cuenta la temporada en que se cosechó el producto, su conservación y la fecha en la que se consume.

Sin embargo, el etiquetado medioambiental no puede centrarse exclusivamente en aspectos climáticos o medioambientales, sino que también debe incluir otros conceptos como el bienestar animal, integrados en un enfoque global de desarrollo sostenible. Según informaba un estudio elaborado por el Panel Internacional para la Gestión de Recursos de la ONU, un régimen vegano, que sólo incluye productos que no provienen del sufrimiento animal, contribuiría a frenar el hambre, la pobreza energética y el impacto sobre el cambio climático.

Según este informe, cada vez resulta más evidente que la solución para reducir las emisiones derivadas de la alimentación pasaría por un aumento del número de personas que no consuman productos procedentes de los animales.

Vía: Ladyverd

martes, 20 de julio de 2010

WindFloat, aerogeneradores flotantes en alta mar


Los aerogeneradores marinos aumentan su eficiencia en alta mar. Muchos especialistas coinciden en que el potencial de la energía del viento en alta mar es mucho mayor que el que se produce a poca distancia de la costa.

Para aprovechar ese viento que sopla sobre las aguas más profundas, la última tendencia es diseñar turbinas eólicas flotantes, que evitan la necesidad de anclar enormes estructuras en el fondo marino.

La empresa Marine Innovation and Technology ha diseñado unas nuevas turbinas de viento capaces de obtener una mayor eficiencia en zonas marítimas alejadas de las costas, que podrían suponer un gran avance para esta tecnología.

Los detalles del proyecto han sido reseñados en un artículo reciente de la revista Journal of Renewable and Sustainable Energy. Hay también una nota de prensade Marine Innovation and Technology y un informe de IEEE Spectrum que puedes consultar.

Según la firma Principle Power, que ha adquirido esta tecnología, la plataforma WindFloat será capaz de incluir gigantescas turbinas eólicas de 5-MW.

Según el artículo citado, sin embargo, todavía será necesario mejorar varias características de su diseño para garantizar su funcionamiento en las condiciones más difíciles. Tras el enlace, una interesante infografía describe su funcionamiento.



Vía: Ison21

Oceana lanza una expedición para evaluar los efectos a largo plazo del desastre del Golfo de México


Oceana anuncia el lanzamiento de su Expedición Golfo de México 2010, que reunirá un equipo de científicos de ambos lados del Atlántico con experiencia en los vertidos petrolíferos más graves de las últimas décadas. El objetivo es ir más allá del trabajo desarrollado por otras organizaciones evaluando el impacto del vertido de BP a largo plazo. Así, se identificarán posibles rutas del crudo para ver su repercusión en hábitats sensibles y se marcarán especies migratorias para comprobar si tienen capacidad de esquivar las zonas contaminadas.

Oceana es una de las escasas organizaciones internacionales dedicada exclusivamente a conservación marina. Para esta campaña ha fletado el Oceana Latitude, un barco para expediciones de 51 metros de eslora con capacidad de navegar tanto en aguas someras como profundas y adaptado para servir de plataforma de buceo. El buque de investigación partirá de Fort Lauderdale (Florida) dentro de dos semanas y trabajará intensamente durante dos meses en la región del Golfo de México.

En él irá un equipo de submarinistas profesionales que incluyen fotógrafos y videocámaras de reconocido prestigio internacional. Además, la organización empleará dos robots submarinos (ROV), uno de ellos con capacidad de sumergirse a mil metros y grabar en alta definición. El objetivo de estas imágenes es documentar la presencia de vertido en la columna de agua y la costa, y analizar el impacto en la fauna y la flota, entre ellos corales de aguas someras y los de profundidad situados al oeste de Florida y en otras zonas del Golfo de México, incluidas las lindantes con aguas de Cuba.

La expedición será dirigida por el oceanógrafo Xavier Pastor, Director Ejecutivo de Oceana Europa, con amplia experiencia en la respuesta a otras mareas negras. Por parte de Estados Unidos se incorporarán al equipo de la expedición los doctores Mike Hirshfield, Director de Ciencia de Oceana y responsable del equipo científico en la expedición; y Jeff Short, uno de los mayores expertos mundiales en vertidos que participó en las labores de limpieza del Exxon Valdez y continúa hoy en día trabajando en sus repercusiones.

“La expedición pretende medir el impacto a largo plazo del vertido y detectar la contaminación que en estos momentos está pasando desapercibida”, explica Xavier Pastor. “Identificaremos los ecosistemas que ya han sido afectados y aquellos que pueden estar en peligro si el petróleo es capturado por corrientes y transportado hacia el sur de Florida y norte de Cuba, así como aquellos que puedan verse gravemente afectados en el área si se repiten este tipo de accidentes en el futuro. Toda esta información se pondrá a disposición de instituciones científicas y gubernamentales y servirá para avalar campañas de presión a las autoridades para cambiar el modelo energético a favor de las energías limpias”.

El proyecto incluye el marcaje de tiburones y tortugas marinas con el fin de hacer seguimiento de sus migraciones y ver si son capaces de evitar las aguas contaminadas. Del mismo modo, se tomarán muestras de peces para analizar sus niveles de contaminación de hidrocarburos. El golfo de México es un área crítica para la reproducción y alimentación de numerosas especies, entre las que se encuentran algunas tan amenazadas como el atún rojo. La zona afectada es el único lugar del mundo, además del Mediterráneo, donde se reproduce esta especie.

El equipo de científicos realizará también muestreos de sedimentos, larvas, plancton y agua. Para ello se emplearán dragas y redes tipo bongo en colaboración con universidades de los Estados Unidos.

Oceana ya documentó el frágil ecosistema de las Bahamas durante su Expedición Transoceánica de 2005 a bordo del catamarán de investigación Oceana Ranger. Entonces se estudió con ayuda de científicos marinos y submarinistas la difícil situación de especies como el mero de Nassau, los tiburones, las tortugas y los corales de estas aguas, lo que permitió reunir datos científicos para avalar propuestas de conservación de la organización en las que se continúa trabajando en la actualidad.

Desde la declaración del vertido y mientras se preparaba la expedición, Oceana ha puesto en marcha una campaña de presión en el Senado y Congreso de Estados Unidos para exigir una moratoria a las exploraciones petrolíferas en este país. Además, ha comenzado a elaborar informes sobre el impacto del derrame en diversas especies de la zona.

En el campo energético, Oceana desarrolla una intensa campaña a favor de la energía eólica marina y es una de las pocas organizaciones no gubernamentales que ha estudiado de forma monográfica problemas como la acidificación del agua marina por el aumento de las emisiones de CO2 y su impacto en corales y organismos marinos con estructura calcárea. Oceana se ha opuesto a las prospecciones petrolíferas en el Mediterráneo, en particular en aguas españolas e italianas.

Oceana facilitará fotografías y vídeo de la expedición

Vía: Ecoticias

sábado, 17 de julio de 2010

Malaspina 2010; La vuelta al mundo en el Hespérides


Formada por los buques Hespérides y Sarmiento de Gamboa e integrada por 400 investigadores de todo el mundo, la expedición Malaspina 2010 partirá el próximo noviembre en un viaje alrededor del mundo para estudiar la biodiversidad del océano y el impacto del cambio global. Sus responsables han presentado esta mañana la expedición en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

“Es un proyecto ambicioso, de dimensión global, que atiende a dos necesidades importantes: evaluar el impacto del cambio global sobre el océano y explorar ese ecosistema aún tan desconocido que es el océano profundo”, ha señalado Carlos Duarte, coordinador del proyecto. El investigador del CSIC, institución que lidera la expedición, ha estado acompañado en la presentación por el presidente del Consejo, Rafael Rodrigo, por el director general de Investigación y Gestión del Plan Nacional de I+D+i, José Manuel Fernández de Labastida, y por el almirante jefe de Servicios Generales de la Armada, Carlos Breijo, y el comandante del BIO Hespérides, Juan Antonio Aguilar.

Los responsables de la expedición han explicado que Malaspina iniciará su andadura el próximo mes de noviembre desde el puerto de Cádiz. La campaña se extenderá a lo largo de nueve meses, realizará pruebas en 350 puntos y recogerá 70.000 muestras de aire, agua y plancton desde la superficie hasta los 5.000 metros de profundidad.

Durante nueve meses, los buques de investigación oceanográfica Hespérides y Sarmiento de Gamboa recorrerán entre ambos más de 42.000 millas náuticas de navegación. Hespérides asumirá la mayor parte del recorrido, en una ruta que, desde Cádiz, recalará en Río de Janeiro, Punta Arenas, Ushuaia, Ciudad del Cabo, Perth, Sidney, Honolulú, Panamá, Cartagena de Indias, Cartagena y Cádiz.

Por su parte, el Sarmiento de Gamboa realizará una ruta desde Las Palmas de Gran Canaria a Miami. Además de la recogida de muestras, en cada parada se realizarán actos y conferencias para dar a conocer los objetivos de la investigación.

La expedición Malaspina está compuesta por más de más de 250 investigadores de 19 instituciones españolas, a los que se suman estudiantes e investigadores de 16 instituciones extranjeras asociadas, como las agencias espaciales NASA y ESA o las universidades de California, Río de Janeiro o Viena.

Para poder evaluar el impacto del cambio global en los océanos el estudio, de carácter multidisciplinar, se ha dividido en once bloques temáticos. En él se medirán la temperatura, salinidad y concentración de nutrientes en las distintas zonas oceánicas, se estudiará el intercambio de gases entre océano y atmósfera, el destino del CO2 absorbido por el mar, la influencia de las sustancias químicas en el océano y su posible toxicidad. También se estudiarán la diversidad y metabolismo del fitoplancton, el zooplancton y los microorganismos de las profundidades marinas.

Todas las muestras recogidas conformarán la Colección Malaspina 2010, que incluirá además información e imágenes sobre el desarrollo de la expedición y quedará sellada durante décadas a la espera de nuevos desarrollos científicos, a modo de cápsula del tiempo.




La expedición, que cuenta con el apoyo de la Armada Española y de la Fundación BBVA, recibe su nombre y tiene lugar con motivo del bicentenario de la muerte de Alejandro Malaspina ( actual Italia, entonces parte del Gran Ducado de Toscana), capitán de fragata de la Real Armada que dirigió en el siglo XVIII la primera expedición científica de circunnavegación española y de cuya muerte se cumplen 200 años en 2010, así como por la celebración en 2010 del Año Internacional de la Biodiversidad.

LA EXPEDICIÓN EN CIFRAS:

42.000 millas náuticas de navegación

400 científicos participan en la expedición

9 meses de trabajo

70.000 muestras de aire

5.000 metros de profundidad

35 instituciones científicas

57 personas forman la tripulación

6 millones cuesta el proyecto

Por último una foto del buque oceanográfico Malaspina, el cual he tenido el gusto de visitar y ver cómo se desarrolla un día de trabajo en este.




martes, 13 de julio de 2010

Cargadores ultra rápidos para coches eléctricos: 70% de carga en tres minutos

La recarga de vehículos eléctricos se está convirtiendo en un buen negocio. Better Place, Coulomb Technologies y otras empresas compiten para llevarse el gato al agua en las ciudades más importantes, aunque hasta ahora, no se hablaba de guerra de velocidades para las recargas. Algo que podría cambiar muy pronto.

La empresa japonesa JFE Engineering ha desarrollado un cargador rápido que permite realizar la carga de la batería de un coche desde cero al 50% en solo tres minutos. Con cinco minutos, el nivel de carga puede llegar al 70%. Muy interesante si se compara con los casi 30 minutos que cuesta en la actualidad cargar el 80% con un cargador rápido o con las 6 o 7 horas nocturnas de un cargador estándar para la plena carga. Este tipo de cargadores ultra rápido es ideal para centros comerciales, donde los clientes pueden cargar su coche a la misma velocidad que si llenaran un tanque de gasolina.

Por supuesto, la velocidad tiene su precio. Estas unidades de recarga comenzarán a utilizarse en Japón en Marzo del año que viene y saldrán por un precio de 60.000 dólares (versión barata) y por el doble, el modelo estándar.

Vía : Ison21