
Los cetáceos fueros hallados a primeras horas del domingo en una de las playas de Colville, a la que llegaron el día antes en grupo, explicó Steve Bolten, jefe local del departamento, en declaraciones a la televisión neozelandesa.
Bolten señaló como causa, que una ballena enferma guiara al resto hacia la bahía y que después no consiguieran encontrar la salida al mar abierto.
Los científicos desconocen la razón por la que algunas especies de ballenas acaban sus días en las playas, y barajan la posibilidad de que acuden atraídas por los sonares de grandes buques o que sigan a un cabeza de grupo desorientado por enfermedad.
Las aguas de Nueva Zelanda forman parte de la ruta que hacen las ballenas que se dirigen o proceden de la Antártida.
La ballena piloto, también llamada Calderón común, es un cetáceo de frente abombada y cuerpo robusto que puede alcanzar los seis o siete metros de longitud.
Via: Canarias7